Debate1en Segunda iteración de la performance. PEC 4

  1. Aurelia Juc Grosu says:

    Hola David,
     
    Tratas un tema que me interesa mucho, me parece muy acertado lo que comentas sobre las emociones, de hecho, a través de mi trabajo yo también he tratado de transmitir emociones que forman parte del duelo (el miedo, la ira y la tristeza), profundizando sobre ellas. Por mi experiencia al realizar este trabajo, puedo decirte que la ira es la emoción que más me ha costado interpretar, ya que es una emoción que cuesta mucho expresar porque es muy intensa y tiene mucha fuerza pero, por otro lado, como bien dices, después de expresarla se siente alivio y liberación. Hay varias maneras de expresar las emociones y el arte puede ser una herramienta para hacerlo, siempre que consiga conectar con el espectador.
    En mi caso, antes de trabajar estas emociones, he estado hablando con un psicólogo para poder entender mejor cada una de ellas. Creo que saber expresarse es un aprendizaje y hay que saber cómo y cuándo hacerlo. Las personas tienen problemas, se sienten mal, se encuentran en un estado de falta de armonía con su propio ser, cuando esto ocurre, saber expresarse es algo fundamental para sentirse mejor, pero a menudo no sabemos cómo hacerlo y acumulamos emociones y sentimientos que luego se convierten en algo mucho más grande y difícil de “curar”.
    Pienso que el arte es una herramienta que puede despertar al público consciencia sobre todo ello, llegando al espectador de manera diferente. Por ejemplo, una persona con mucha rigidez cognitiva puede ser muy resistente a aceptar nuevas ideas, pero quizás una sensibilidad artística puede inspirarlo o hacerle reaccionar de manera diferente.
     
    ¡Mucha suerte con tu trabajo final!

    Saludos,
    Aurelia

Debate1en PEC 4 Exploración y experimentación, David Escobar González

  1. Ana García says:

    Hola David:
    Tu propuesta se distancia mucho de las presentadas por todxs nosotrxs, no tanto por los aspectos sociales del tema, elegido sino por el formato a presentar.
    No es ningún secreto la relación que existe entre el arte y la salud mental. Tu propuesta artística aúna dos de los temas más importantes para muchxs de nosotrxs, ya sea como estudiantes o como miembros de la sociedad. A través de tus garabatos y los de tu hija expresáis vuestros estados de ánimo en diferentes momentos del día. Esta práctica es muy habitual en la pedagogía y en diferentes tipos de terapia. De hecho, hay un sinfín de informaciones, de bibliografía y de ejemplos de dibujos terapéuticos que tienen la finalidad de calmar o rebajar la ansiedad y recuperar un estado de ánimo más centrado en el presente y volcado en uno mismo.
    Has mencionado a grandes artistas cuyo estado de salud mental es de sobra conocido y cuyas obras se admiran en los museos más famosos del mundo. A través de sus cuadros plasmaron su intenso mundo interior. Y ahí creo que radica el éxito de tu propuesta: considero que a modo de ensayo o de calentamiento es una idea muy acertada la de realizar garabatos para expresar un estado de ánimo. Pero puedes ir más allá de esta propuesta y a través de dibujos más figurativos, poder expresar exactamente cómo se siente una persona. Ahí entra en juegos el uso de diferentes colores para expresar diferentes emociones: por ejemplo, el rojo para la rabia, el amarillo para los celos, el negro para el enfado, o los colores que decidáis para expresaros. También el empleo de diferentes materiales, líneas y formas facilita la expresión de nuestro interior, de nuestras ilusiones y nuestros miedos. Como ejemplo tienes las obras de Sully Pérez o la propuesta del diseñador Sergio Polvorinos.

Debate1en PEC 3 Actividad flash de colaboración GRUPO G, Leyre, Joan y David

  1. Helena Fernández Lozano says:

    En primer lugar, la contemplación de un objeto artístico es una experiencia profundamente subjetiva. Lo que a uno le puede parecer bello, a otro le puede resultar incomprensible. La percepción del arte está moldeada por nuestras experiencias personales, nuestra educación, nuestras emociones y nuestras creencias. No existe una única forma «correcta» de apreciar una obra de arte, y es precisamente esa diversidad de opiniones y perspectivas lo que enriquece el mundo del arte.

     

    Por otro lado, en nuestra sociedad actual, es fácil caer en la trampa de la superficialidad y la inmediatez. Muchas veces, la gente se limita a dar una rápida ojeada a una obra de arte ya emitir un juicio instantáneo, sin tomarse el tiempo necesario para comprender y apreciar el trabajo y la intención del artista. En el caso de los objetos cotidianos, también podemos observar cómo, en muchas ocasiones, se les atribuye un valor meramente funcional, sin detenernos a apreciar su diseño o su belleza intrínseca.

     

    Como estudiantes y amantes del arte, tenemos la responsabilidad de promover una actitud más reflexiva y profunda ante la contemplación de objetos artísticos y objetos comunes. Debemos fomentar la apertura de mente y la disposición a escuchar y entender diversas perspectivas, en lugar de limitarnos a emitir juicios precipitados.

     

    La contemplación del arte y la observación de objetos en general nos brindan la oportunidad de expandir nuestros horizontes, de conectar con nuestro entorno y de encontrar significado y belleza en lo aparentemente mundano. En última instancia, nuestra actitud frente a la observación de una obra u objeto determinará en gran medida la riqueza de la experiencia que obtenemos de ella.